Tuesday, May 15, 2018

Soy la mamá mas gritona del mundo.

Recientemente leí un post en el blog de Nina Palmo en www.mother.ly   Ella habla de la reacción que tuvo su hijo ante sus gritos, y me sentí muy identificada.  Ella me motivo a escribir mi historia.  Hola, soy la mamá mas gritona del mundo, y llevo años luchando contra la ira.

Se imaginan a un jefe gritón? gritando constantemente porque hacen las cosas mal? Yo renunciaría inmediatamente! Yo soy como un jefe gritón.  Bueno yo no grito tooodo el dia, pero cuando grito GRITO!  Pero antes de comenzar la culpa no es toda mía, mis niños no son unos angelitos, en serio, son lo mas tremendo y salvaje que yo conozco! Pelean, se pegan, se gritan todo el dia, hacen cosas que sacarían de sitio a cualquiera! Hasta a la Madre Teresa, QEPD.

Pero pensándolo bien esa no es excusa suficiente para gritar, yo necesito aprender a controlar mejor mis emociones y enseñarle a mis hijos a comunicarse como una persona normal.  Especialmente en esta temporada donde los niños están aprendiendo sobre todo lo que pasa a su alrededor, sobre la vida, y lastimosamente tienen un par de adultos como referencia que no han aprendido a manejar la ira, pero hey "caminante, no hay camino", verdad?

Le he pedido a Dios paciencia, he estudiado el manejo de la ira, cuento hasta 10, respiro profundo, los cauchos en la mano izquierda, encerrarme en el cuarto, yo lo he intentado todo.  Mis gritos solo producen miedo en mis hijos, y en mi una culpa enorme.  Y entonces porque no puedo parar de hacerlo? porque no he aprendido a controlarlo?

Porque no es tan fácil!

Gritar es algo que también aprendí, y por mas que intento no dejarlo como herencia a mis hijos, estoy fallando.
Samuel le grita a Emilio, y yo le grito a Samuel para que no le grite a Emilio y asi! Lo mas hipócrita de la vida.  El ciclo mas bobo de todos,  pero durísimo de romper.  (pero tampoco es que me hagan mucho caso, denme crédito).

Aprendí que mis rabias no son "normales", ó por lo menos no sabia que podía sentir tanta.  Cuando me gradué de la universidad enseñe "anger management" (el manejo de la ira) para adultos, que ironía.  Pero tampoco tenia hijos en ese entonces, mi paz sobreabundaba, nadie me estaba desobedeciendo TODO el día.  Entenderán que tener hijos también saca lo mas profundo de ti a la luz, y muchas veces te deja al descubierto ante personas pequeñitas que toman nota de todo.

Durante un episodio de rabia, (si no tienen hijos deben regresar cuando tengan un par de salvajes), noté que mi hijo de 2 años sintió pánico, no sabia que hacer, ni tampoco que decir, solo me miró a los ojos con miedo para intentar leer lo que estaba sucediendo.   Mi corazón se partió en mil pedazos, y lloré. Muchísimo.

Estos han sido uno de los momentos mas duros de la maternidad, momentos donde me he encontrado conmigo misma, y lo que he encontrado no me gusta!

Pero encontrarme conmigo misma tambien es la oportunidad perfecta para aferrarme a Dios,  ser honesta y comenzar de nuevo, sin culpa.

 "Quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse.  El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea". 
-Santiago 1:19

Amo esos momentos cuando Dios habla directo a mi corazón, y me regaña, pero también me enseña y me levanta!  Los gritos y el enojo no producen lo que Dios quiere producir en mi, ni en mis hijos.  A veces no soy consciente de lo que estoy sembrando, pero Dios me lo recordó antes de que fuera demasiado tarde, así es Dios!

Cada vez que estaba a punto de tener un episodio de rabia recordaba este versículo, (aun lo hago), porque Dios sigue trabajando en mi, poco a poco mi corazón ha sido transformado.  En el proceso aprendí que Dios no me dio hijos para sacar lo peor de mi, pero para cultivar, restaurar, y modificar, para recordarme su amor, (y para enseñarlo a mis hijos), para no dejarme sola, para poder escribir esto.

Dios tampoco me juzga, ni se siente feliz cuando siento culpa, El no es así.  Este proceso no tengo que atravesarlo sola.  El es un papá que no humilla, ni me juzga, al contrario, me ama, es paciente y no me grita, aun cuando no quiero escucharlo.

De pronto tu seas una mamá gritona y también sientas culpa y dolor.  Quiero decirte algo, hay comportamientos en ti que tus hijos tienen como referencia que no es la rabia, también hay cualidades que no tienes en cuenta, y que son muy buenas y bonitas!

Tu eres un modelo de amor, de compasión, de seguridad, todo lo que haces en un día no se va a la basura con un grito.  Todo lo que tu eres, es, y siempre sera hermoso para tus hijos.  A lo mejor eres un modelo de perseverancia, de fortaleza, proactividad, compromiso, de pronto eres la mamá con el mejor sentido del humor (eso es muy importante), o eres generosa, humilde, o una persona en la que los demás puedan confiar!  Esas cualidades son hermosas, son tuyas, y aun si no las estas enseñando con papel y lápiz, tus hijos aprenderán a ser como tu, (aunque en el camino también aprendan a ser gritones) ja.

Tu eres la mamá perfecta para tus hijos, y estoy segura de que tus hijos te recordaran no solo como la mamá gritona.

Respira, eres la mejor mamá.